San Fermín 2018 quedará para siempre marcado en la historia de nuestra ganadería. Por primera vez, seis de nuestros novillos pisaron el ruedo de Pamplona, haciendo realidad uno de los grandes sueños por los que habíamos trabajado durante años.
Aunque en aquella ocasión nuestros animales no participaron en el encierro por las calles de la ciudad, su presencia en la cita del 5 de julio supuso un paso muy importante. Era la primera vez que Ganadería de Pincha formaba parte de unas fiestas tan reconocidas y vinculadas al mundo del toro como los Sanfermines.
Un sueño construido con paciencia
Llegar hasta Pamplona no fue fácil. Detrás de este debut hubo años de esfuerzo, inversión, selección y trabajo diario en el campo. Nuestro objetivo era presentar un ganado a la altura de una plaza y unas fiestas con una enorme tradición taurina.
Buscábamos un toro con transmisión, capaz de responder a los toques, con recorrido, humillación, velocidad y duración. Un animal completo, con las cualidades necesarias para ofrecer una buena lidia y representar dignamente el trabajo de nuestra ganadería.
Esperar el momento adecuado
En los años 2016 y 2017 ya habíamos recibido propuestas para participar en San Fermín. Sin embargo, decidimos esperar. Para nosotros no se trataba únicamente de estar presentes, sino de hacerlo cuando pudiéramos ofrecer un ganado preparado y digno de una cita tan importante.
Esa decisión exigió paciencia, pero nos permitió llegar a 2018 con la seguridad de haber realizado el trabajo necesario.
Un día inolvidable para la ganadería
Ver a nuestros novillos entrar por primera vez en el ruedo de Pamplona fue una mezcla de orgullo, emoción y satisfacción. Aquel debut representó mucho más que una fecha en el calendario: fue el reconocimiento a años de dedicación y el comienzo de una nueva etapa para Ganadería de Pincha.
San Fermín 2018 fue, sin duda, un sueño cumplido y uno de los momentos más especiales de nuestra trayectoria.
